18 sept. 2009

Mitorelato 32 Lacrimosa

(C) Demencia /Dibujo M.Iglesias Fonsa arrastra su demencia senil por las calles del pueblo. Lo inmediato se le olvida. No asocia los rostros con los nombre--¿ tú de quién eres? Mira que no sé quién eres, repite cada dos por tres, mirando fijamente a cualquiera. Fonsa cuida de su madre, aún mucho más anciana, mas demente, un saco de huesos con los ojos hundidos.
Ha llegado al banco. Hace unos días su hija mayor puso coto a los reintegros de dinero que a diario hace Fonsa. Exigió que a su loca madre no le dieran más de cien euros cada vez. Pierde el dinero por la calle, a veces lo regala. En la consulta del médico hace unas semanas hizo una cuantiosa donación espontánea a un desconocido que no pudo ocultar su estupor ante lo insólito gesto de generosidad.
Fonsa se ha enfadado con el empleado. Ha perdido su suave compostura. Lo ha amenazado. Dice que el dinero es suyo y que hace con él lo que quiera. Le ha dado cien euros en billetes de diez. Ha doblado la esquina en soledad. Con cada ráfaga de viento ha ido soltando, despacio, uno a uno, cada billete que levita unos instantes a sus pies, son como pavesas de una hoguera,--mira que no se quién eres , repite una y otra vez ante su propia imagen reflejada en la luna de un escaparate. (C)

14 sept. 2009

Otros viajes.- Una delicadeza con letra y musica

Costa Azul: Nice, pero también Masséna, Garibaldi, Monet, Renoir.
Le Clézio, Henri Salvador, Edith Piaf, Brassens, Brel....
La Toscana; Tabucchi, Roberto Faenza, Vasari, Cassola, el jazz..
Ática y Corintia, amor verano y guerra. El recorrido por Grecía tendrá como banda sonora a Protopsalti, Arvanitaki, Dinkjian, Tuncboyaciyan...
El librito nos llevará a Jaca, Canfranc, Urueña, El Alentejo, Aveiro.. y el FADO
En Suiza encontraremos al trastornado Robert Walser a Ch. Ferdinand Ramuz.
Para terminar en Polonia: Wladyslaw Reymont (La tierra de la gran promesa), Polanski, Penderecki, Wajda, Jopeck (Anna Maria)...
Bastan 13o páginas para que dos señores viajeros nos deleiten. Sus reflexiones de viajeros van más allá. La luz, el gozo del viaje, la música, pero también las huellas literarias, el conocimiento y los placeres que hicieron ese lugar visitado inolvidable, no por si mismo, más por el reflejo de otros goces que les precedieron. Eso es lo que han conseguido ANGEL GARCÍA PRIETO (Zamora 1946) y MIGUEL ANGEL FERNANDEZ (Oviedo 1963) en su OTROS VIAJES CON LETRA Y MÚSICA de DG Ediçöes, Av D Pedro V, 15-5º E Linda-a Velha Portugal. El prólogo es de Aurora García Rivas, la portada de María Ángeles Díez Becedas . Fotos, de Javier García Prieto y Elena Ortigueira.
Hagansé con el librito, ¡ u n a g o z a d a !


13 sept. 2009

Medicamentos cinematográficos (II)

Segunda entrega






Semiótica: Desgana generalizada. Falta de apetito. Sueño irregular e inquieto. Las conversaciones con las personas próximas terminan de mala manera hablando de dinero. Falta de horizontes y proyectos debido a la ausencia de recursos económicos. Agobio. Desesperación. Visión en blanco y negro de una realidad aparentemente irresoluble.



Diagnóstico: Cuadro depresivo agudo. Ataque de ansiedad*.




*Las persistentes llamadas del Banco reclamando descubiertos. Acreedores de recibos devueltos. Remordimientos por los gastos vacacionales. Aparición de imprevistos que nos hacen pensar en la ruina total del S.E.F. (Sistema Económico Familiar)



Tratamiento: Tenemos que ver o revisitar una vieja película: ¡ Qué bello es vivir !


It´s a woonderful life de 1946 del bisabuelo Frank Capra.
El paciente la visionará solo. En penumbra. Dando rienda suelta a sus emociones primarias. LLorará cuando le apetezca. Reirá. Aplaudirá a su gusto. Intentará identificarse con el protagonista, incluso en la resolución final del conflicto. Esa descarga emocional (La vida sin mí) le hará sentir que sus problemas quedan en un segundo plano: El Banco. Las Compañias Eléctrica, del Gas, del Teléfono. Todos pueden esperar. No hacerse muchas ilusiones con la respuesta de los amigos viniendo al rescate. Pensar que muchos de ellos están viendo en penumbra It´s a woonderful life.



12 sept. 2009

Mitorelato 31 La sombra del señor Hulot

Verano en fuga

Este día de septiembre, al mediodía, ha seguido el calor. Después de la comida ha comenzado a moverse el viento, a suavizarse el aire, a llenarse el cielo de telas de araña gigantescas, a adquirir, con la bruma, el color de los ojos de viejo. Tiene una única salida el verano; morir. Dejar de ser verano. Se predispone todo a la melancolía. Se silencian, por fin, los alocados gritos. Se va cortando el tramo del crepúsculo . Los niños abandonan los juegos mucho antes.

Comenzará, dentro de unos días, el olor al mosto empalagoso. La tierra, con ocres y amarillos, prepara su estandarte en retirada.



Lo mejor; "el eclectismo categórico"

10 sept. 2009

Medicamentos cinematográficos (l)



Primera entrega





  • Semiótica: Pérdida intencionada, manipulada o no, de los viejos ideales y horizontes honestos de sindicalistas y representantes sindicales en los tiempos que corren. Desánimo y entrega al peloteo y caldo gordo donde antes había beligerancia y reivindicación .

  • Diagnóstico: Usos demasiado frecuentes de la diplomacia, movimientos versallescos, palabrería dilatoria ante situaciones de manifiesto atropello de las viejas conquistas laborales: Horarios. Salarios. Condiciones. G R A V E

  • Tratamiento: Se le proyectará facultativamente, en cada caso e individualmente la película.

    Dirigida por Herbert Biberman y Michael Wilson en 1953 LA SAL DE LA TIERRA

  • Obra memorable, humana, sensible, conmovedora para los liberales.
  • Feminista para otras, con la figura principal de la protagonista Esperanza.
  • Lucha de clases dentro de la sociedad norteamericana.
  • Junto con Las uvas de la ira y La ley del silencio conformarian el tratamiento de choque. De no causar el efecto deseado se vestirá al ex-sindicalista* con traje de Armani,

* Su futuro puede que esté en el departamento de RRHH y no en la Sección Sindical.

Próxima dolencia: Medicamento cinematográfico contra los padeceres por las deudas con Bancos y Prestamistas.

5 sept. 2009

La Carretera ¿Preparados?

¿PREPARADOS?



Entusiasmó a críticos, profesores de instituto, filósofos. Motivó foros y discusiones. Su blandengue final decepciona en una linea general de dureza. Una novela esplendorosa. Premiada con el Pulitzer. Su autor: Cormac MacCarthy.
Mucha literatura se ha nutrido de los asuntos apocalípticos, de los mundos finales, del término de la civilización humana, de los supervivientes de la hecatombe. Me la "señalaron" con el método boca oreja. Me entusiasmó.
Recuerdo ahora a Phillis Dorothy James y su Hijos De Hombres (1992).En aquella novela el desastre llegaba por la desaparición de la especie humana, vía desactivación procreadora del esperma. Fin de la historia.
Aquí, en la novela de MacCarthy, padre e hijo sobreviven a la nada, luchan contra la desesperanza en un mundo desactivado por una catástrofe intuida. Ahora llega la película. Los seguidores de La Carretera, de Cormac MacCarthy la esperábamos con impaciencia.
Dirigida por un casi desconocido John Hillcoat.
Cuenta con la fotografía de un excelente Javier Aguirresarove, fotógrafo de amplisima trayectoria y excelentes trabajos. Los Otros, de Amenábar sirvió para que el director australiano eligiera al fotógrafo de Eibar.
¿ P R E P A R A D O S ?

Mito Relato 59 Antes de crear a Dios Reediciones janobriguenses.- ADIOS, SARAMAGO

Apunte: La ira M. Iglesias Lápiz sobre papel

A Saramago, sabio.

Las higueras ofrecían sus dulces frutos y recogió calabacines y agradable fruta a la que aún no había nombrado. CAÍN, hijo de Eva y de Adám se puso a vendimiar. Hermosos racimos que luego con una habilidad innata transformaba en preciado néctar. Con los capachos repletos y fatigado, miró al cielo y se sintió dichoso. Hacía mucho tiempo que no veía a Abel, su hermano, enredado con el ganado día y noche. Supuso que todo le iría bien y que se reunirían ambos con los padres a la luz de la hoguera. Ensimismado, ignoraba ser observado por su hermano en secreto y que esa secreta mirada estaba henchida de envidia por lo que él conseguía de la tierra. Fue la última vendimia sin Dios. Fue la última vendimia de la plena inocencia. (C) M. Iglesias

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