10 feb. 2014

NEBRASKA (Alexander " Papadopoulos" Paine).- La Norteamérica desconocida.

                                      

La mayoría de los norteamericanos se pasan la vida mirándose el ombligo. Nos sorprenden que, por ejemplo no sepan señalar en el mapa donde está España y desconozcan, fuera de los tópicos folklóricos, algo sobre nuestras formas de vida. Aparentemente nosotros sabemos más de ellos. El cine y la propaganda vendedora han conseguido en media docenas de generaciones, rellenar también con estereotipos, una destartalada y poco certera visión del tono vital de su sociedad.
El director Alexander Payne da indicaciones a Bruce Dern durante el rodaje de 'Nebraska'.Miren por donde Alexander Paine con la sencillez y simpleza de un blanco y negro bellísimo (ojo con Phedon Papamichael) nos permite descubrir en esta road-movie, como es la vida en "otra Norteamérica profunda", sin oropeles, chalets adosados,  o grandes ciudades, cuyos habitantes, seres humanos normales y corrientes sienten y padecen los mismos problemas existenciales de cualquier padre, hijo y familia de los que habitan los pueblo de Castilla o Galicia. 
Estamos ante la narración de un viaje íntimo, el emprendido por un padre (magnífico Bruce Dern) y un hijo (Will Forte) que les llevará a conocerse-descubrirse, remontando los procelosos fangos de la vida, la memoria inexacta siempre, la búsqueda de la dignidad perdida. Los viajeros me han parecido dos personajes cervantinos; el ¿loco? Quijote y el incondicional hijo Escudero-Sancho, cuyo amor prevalece sobre la senil decrepitud y la depresión vital de un padre intentando redimirse.

También los asuntos de familia, la codicia, la  melancólica nostalgia del pasado en la mirada de la directora del periodiquillo local, y sobre toda la fuerza sustentadora y realista de la madre  (esplendida June Squibb candidata a altos galardones).
Completa el reparto el inolvidable  Stacy Keach y el impagable abogado de Breaking Bad, Bob Odenkirk.

Amigo Paine, o Papadopoulos, estamos de acuerdo contigo; el cine no está muerto. Su vitalidad debe sustentarse, no voy a pedir que a diario, en películas que desde la sencillez de una entrañable y universal historia bien contada, muestren que lo más importante para ello es constar con sensibilidad y... un poco de talento.
Copyright © M. Iglesias-2014

                                               

4 comentarios:

ethan dijo...

Tiene buena pinta, pero oye últimamente todas las tramas me suenan. Esas road-movies donde los personajes viajan existencialmente para encontrarse es una contante en el cine independente, lo cual no tiene por qué ser malo, pero suena a conocido.
Saludos

Trecce dijo...

Es cierto que nosotros pensamos que conocemos relativamente bien su cultura y, en realidad, sólo sabemos de lo que nos han contado en la tele y el cine, mucho Hollywood, mucho New York, San Francisco, Florida, el Far West... Pero poco o nada del resto que sólo intuímos por algún producto como el que nos acercas.

MANUEL IGLESIAS dijo...

Ethan; Tienes razón. Lo que resulta original es encontrarnos el amor incondicional de un hijo ante el patético pretexto del viaje-búsqueda del padre. El descubrimiento de la personalidad auténtica de un padre desconocido.
Nos da para comentar muchas cosas, y por ello la peli de Paine resulta atractiva, sobre todo para las personas que asistimos en estos momentos al deterioro de nuestros padres.

MANUEL IGLESIAS dijo...

Trecce: Es curioso que los asuntos, familiares, recuerdos, ambientes, maneras, comportamientos, sean tan universales. Norteamerica profunda o en un pueblo de Aliste. Luego formalmente, en su sencillez, es una pequeña joya.

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