7 may. 2009

Antonio Pereira..."allí hacen discursos en los entierros y nosotros no"

¡Qué buen cuentista serás siempre jodio!
Cordial y amistoso fuiste
Fingir dudas. No me parece que lo hicieras
Tu voz de narrador sonó fuerte y clara
Tu palabra elegida fue siempre la menos prestigiosa
En tus cuentos ocurría lo que tenía que ocurrir
Cuidabas los comienzos. Los finales salían solos... (no te joroba)
Ninguna de tus historias me parecieron hinchadas
Fueron todas tus historias, humanas. Inevitable.
Oficio de escritor alcanzaste.
De ese lado tenéis mejor equipo : D.Juan Manuel, Cortazar, Borges, Maupassant, Poe...
Ahí te quedas Antonio en uno de los estantes de mi biblioteca: Socarrón, sutil, melancólico, tierno.
Ahora si que la especie (Contadores de cuentos) corre serio peligro de extinción)
Cuando un buen escritor desaparece, es decir muere, me acuerdo siempre de la frase de Woody Allen: "No es que no crea en Dios, pero creo que Dios no se esfuerza lo suficiente" (C)
Pero nos disolvimos pacíficamente, cada uno a su rincón secreto, sin elegir portavoz ni nada. Lo decía el vizconde, que la fuerza de los que andamos así está en ser libres para escuchar a los poetas y los pajaros. (fragmento final) La pirámide
Gracias a Isla Kokoteros, por las imágenes.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Se nos fue el maestro, pero, al contrario que la mayoría de los mortales, no nos dejó un hueco, un vacío. Toda su obra prevalece y perdurará. Nadie se muere del todo hasta que desaparece su recuerdo.

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