13 sept. 2009

Medicamentos cinematográficos (II)

Segunda entrega






Semiótica: Desgana generalizada. Falta de apetito. Sueño irregular e inquieto. Las conversaciones con las personas próximas terminan de mala manera hablando de dinero. Falta de horizontes y proyectos debido a la ausencia de recursos económicos. Agobio. Desesperación. Visión en blanco y negro de una realidad aparentemente irresoluble.



Diagnóstico: Cuadro depresivo agudo. Ataque de ansiedad*.




*Las persistentes llamadas del Banco reclamando descubiertos. Acreedores de recibos devueltos. Remordimientos por los gastos vacacionales. Aparición de imprevistos que nos hacen pensar en la ruina total del S.E.F. (Sistema Económico Familiar)



Tratamiento: Tenemos que ver o revisitar una vieja película: ¡ Qué bello es vivir !


It´s a woonderful life de 1946 del bisabuelo Frank Capra.
El paciente la visionará solo. En penumbra. Dando rienda suelta a sus emociones primarias. LLorará cuando le apetezca. Reirá. Aplaudirá a su gusto. Intentará identificarse con el protagonista, incluso en la resolución final del conflicto. Esa descarga emocional (La vida sin mí) le hará sentir que sus problemas quedan en un segundo plano: El Banco. Las Compañias Eléctrica, del Gas, del Teléfono. Todos pueden esperar. No hacerse muchas ilusiones con la respuesta de los amigos viniendo al rescate. Pensar que muchos de ellos están viendo en penumbra It´s a woonderful life.



1 comentario:

José Antonio Bielsa Arbiol dijo...

Obra maestra indiscutible del señor Capra. Y, en efecto, un verdadero medicamento cinematográfico apto para las cuatro estaciones del año.

Saludos cordiales,
José Antonio

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