29 mar. 2014

MITO RELATO 63.- El hombre honesto






En aquel viejo Reino llevaban meses buscando un gobernador del Tesoro Real. Debería tratarse de un administrador sin tacha, algo complicado y difícil de encontrar en una Corte asentada sobre el fango de una corrupción insoportable. 
El aspirante al cargo no debiera solapar sus  quehaceres particulares con el manejo del Erario Público. Su vida inmaculada asentaría las bases de una casi imposible regeneración, un ejemplo de iniciática honradez en aquellos tiempos depravados.
Fue pasando el tiempo. 
Al no encontrar a nadie libre de impedimenta maloliente se optó por nombrar administrador del Tesoro al Obispo.
¿Cómo no se les había ocurrido antes? 
Qué aborrecible despropósito ignorar la Historia.  © M. Iglesias

3 comentarios:

Trecce dijo...

Lo que más me gusta de todo es que no hayas caído en la "trampa" de poner "erario público".

MANUEL IGLESIAS dijo...

Estimado Trecce: Se me ocurrió este "destilado" con las noticias sobre unas Cajas de Ahorro que no encuentran Presidente, unos por políticos, otros por deudores de las Entidades. Por fin encuentran un anciano que puede Presidir y resulta que es "fraile". Acongojante. La realidad supera...

Andri Alba dijo...

Pasé a saludar. Me he estado acordando de ti como algo que persiste suave, suave... como una gota de agua muy fina, pero como ya te dije, persistente. Es evidemte que no había pasado por aquí en un buen rato, pero hoy no lo quise dejar pasar. Me atrapó de nuevo el recuerdo y lo he aprovechado para dejarte el saludo y...

Un beso,

Andri

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