8 jun. 2014

CUATRO GIGANTES (4) Música y Cine.-BERNARD HERRMANN (parte 3ª)






Nuestros dos protagonistas; Herrmann y Hitchcock
                                           
                 MAX STEINER, ERICH WOLFGANG KORNGOLD,MIKLOS ROZSA

              ....             BERNARD HERRMANN  

"Pocas veces el arte de un director de cine ha sido tan bien servido por su músico como en Vértigo, una película que se puede oír transcurrir con los ojos cerrados mientras la música suena sugerente".   
Cine o Sardina    Guillermo Cabrera Infante



En VyJ nos parece su obra maestra y una de las partituras referenciales de la historia de la música para cine. El fascinante film, tal vez el mejor de Hitchcock, es una historia extraña y ambigua. A sus personajes; Scotie (James Stewart) obsesionado y aturdido. Madeleine (Kim Novak) distante y fría, se les une otra protagonista, la partitura riquísima, onírica y llena de imaginación melódica. Resulta un film completo al conseguir interpretar, desde el punto de vista músical, el problema planteado por Hitch en el film.

"En el ritmo alucinante alucinante del preludio el signo ascendente de la melodía en re mayor se funde perfectamente con la imagen y los efectos ópticos de los títulos de crédito diseñados por otro genio, Saul Bass, a base de una armonía libre y abstracta sin perder su vocación tonal. Destaquemos el tema de Madeleine, simple y transparente, así como el de la escena de la persecución por los tejados, origen del vértigo del protagonista, y el motivo español de Carlotta con intervención de castañuelas, que reaparecen en la secuencia de la pesadilla o la visión de San Francisco por la mañana, la escena de amor con la aparición fastasmal de Judy-Madeleine, el sustrato musical del diálogo en el bosque de secuoyas y en la ascención final al viejo campanerio."  
Manuel Valls Gorina y Joan Padrol  Música y Cine     Ultramar ediciones.



Simbiosis director/compositor que en la historia del cine destaquen y resuenen en nuestra memoria por sus resultados, contundencia y espectacularidad : Prokofiev/Eisenstein, Walton/Olivier y del que hoy nos ocupamos; HERRMANN/HITCHCOCK.

Nuestro enorme compositor se topará con el genio del suspense (director meticuloso, perfeccionista hasta el fastidio)  conformando durante cinco años una, casi perfecta, pareja creadora. 
Se estrenaron en 1955 con The trouble with Harry, Un score con aires de comedia, un divertimento de tanteo. 



El remake espléndido El hombre que sabía demasiado (The man who knew too much) evidencia un acoplamiento perfecto entre la sonoridad y estilo del compositor y las historias y el toque peculiar del mago del suspense
Es la única vez que Herrmann aparece en una película de Hitch. Lo hace en la secuencia del Albert Hall, dirigiendo a la Orquesta y Coro de la Sinfónica de Londrés. Con aquella coincidencia del disparo y el estallido de los platillos, aldabonazo inicial de esta tercera parte de nuestra serie Cuatro Gigantes
Tragó con la famosa cancioncita Qué será, será, cantada por Dorys Day pero demostraba que el misterio se hace más palpable con la ayuda de su música.





A Vértigo, 1958 (De entre los muertos) siguió North by northwest (Con la muerte en los talones) una partitura llena de pasajes inquietos, como un divertimento. Una obertura con ritmo de fandango, idea desarrollada de un tema utilizado en On dangerous ground y cuyo motivo lírico es característico de Herrmann.




Ignoro si el mofletudo director inglés valoró en vida, con la rotundidad merecida, la aportación que la música de Herrmann engrandeció su cine. 
Su siguiente, y más terrorífica película: Psicosis (Psycho, 1960) demostró que no fue una casualidad-
Música de cámara y sinfonía al mismo tiempo. Orquestaciones de la cuerda que se apropian del clímax, la atmósfera y las sombras.
Todo aficionado al cine recordará para siempre sus efectos: asesinato en la ducha (acordes disonantes, agudos como los cortes del cuchillo homicida; la pulsación rítmica de la huida de Janet Leigh de Phoenix. 
Refresquemos, no por menos conocida, esta última secuencia con la consiguiente presentación músical de los créditos.




Herrmann orquestó sonidos de alas, el piar, el tumulto de las aves, como si fueran instrumentos en una partitura. No era música. La última música que compone para Hitch será  Marnie 1965 (Marnie la ladrona)
Música llena de romanticismo neurótico. Buscando plasmar en música la personalidad y la patología cleptómana de Margaret Edgar, su paseos a caballo, el tema de amor...





Entre ambos genios se "rasgó una cortina" (Torn Curtain, 1966) No tenía melodías ni temas de música pop a la moda. Herrmann todo integridad, no aceptó "las sugerencias" del director. Conservó la partitura y no la utilizó en ningún film posterior. 
En cinco años de intensa conjunción creativa legaron una magnífica obra que aún hoy sigue siendo paradigma de las nuevas generaciones de músicos y directores. 

En la 4ª entrega pondremos en VyJ el punto final a la trayectoria de este GIGANTE BERNARD HERRMANN. Se encontrará con otro grande: François Truffaut. (Continuará)


4 comentarios:

ethan dijo...

Sin duda, Hitchcock encontró un músico para sus películas; y Herrmannn un director para sus partituras.
El encuentro con Truffaut supongo que fue inevitable, dada la admiración del joven de las nuevas olas por el cine de Hitch y la música de Herrmann; pero ya nos lo contarás, ansioso estoy.

Trecce dijo...

Y otro que anda por ahí en alguno de los cortes que has puesto, Saul Bass y sus maravillosos títulos.

MANUEL IGLESIAS dijo...

Ethan: cinco años de convivencia artística entre H&H no pudieron dar más de sí.

MANUEL IGLESIAS dijo...

Trecce:¡Hombre! Soy un admirador de sus creaciones y de su estilo. Bass Ha creado escuela.

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