27 may. 2013

NO SE NOS OLVIDE.-DIMITRI TIOMKIN

Dimitri Tiomkin

Hubo una época, aquellos lejanos años 40 del siglo pasado, en la que el cine maduró en todos los aspectos, artísticos y técnicos. La música compuesta o adaptada a las películas alcanzó una perfección esplendorosa, pocas veces superada posteriormente. Partamos de que cada aficionado a la música del cine tiene sus predilecciones, gustos, géneros y compositores favoritos. 
Hoy en VyJ nos hemos decidido por el recuerdo del GIGANTE ucraniano DIMITRI TIOMKIN ZINOVIEVICH y de su inolvidable e influyente música compuesta para films que hoy conforman leyenda en la historia del cine.
Alcanza una enorme popularidad en la década de los 50. Aunque algunos años antes  aplicó en sus composiciones nuevas ideas y tendencias que lo consagraron como músico.                                     
                                             



Su infancia la pasó en San Petersburgo en cuyo Conservatorio y bajo el magisterio de Alexander Glazunov estudió. Tras la Revolución rusa se trasladó a Berlín y París y amplió estudios con Ferruccio Busoni.
LLegó a Nueva York en 1925 y allí descrubrió la comedia musical, el vaudeville y el  jazz.
Será la coreógrafa Albertina Rasch, su esposa, quien lo introduzca, a comienzos de los años 30, en la METRO.
Según cuentan Manuel Valls y Joan Patrol en su magnífico libro MÚSICA Y CINE (Ultramar-1990) con "Alicia en el País de las Maravillas" comienza su carrera de compositor de música para el cine. Frank Capra se prenda de sus temas incidentales y  lo elige para que ponga la música en su film "Vive como quieras", mostrando en "Horizontes perdidos" y su viejo mito de Shangri-La, su maestría para la  orquestación con el manejo exótico de trompas, tambores y cascabeles. A partir de este título su prestigio aumenta.




La música para "The moon and sixpence", una biografía de Gauguin, la declaró el propio autor como una de sus favoritas. Un film de intriga, "A través del espejo" le facilita la experimentación y la busqueda de originalidad. Con la música de "El ídolo de barro" recibe una nominación al Oscar. Como dijera en su momento otro de los grandes, Elmer Bernstein, sobre la música de Tiomkin para el western  "aunque sea pretendidamente original, en esencia es rusa". Rio Rojo inició la legendaria serie de músicas para ese género que lo encumbraría con un sonido y estilo nuevo. "Do not forsake me, oh my darling" la canción para los títulos de crédito y leitmotiv de HIGH NOON (Solo ante el peligro) es la culminación del éxito y el reconocimiento. Ganará dos Oscars y será influyente en la música para cine de toda la década de los años 50 al colocar una canción como fundamento musical del film.


Con "The high and the Mighty" (Escrito en el cielo- 1954) un nuevo Oscar para una bella melodía y unas masas corales apabullantes que lo lanzan a la popularidad mundial, aderezadas con aquellas inolvidables referencias y agradecimientos a Bach, Beethoven, Mozart al recibir el Oscar.
Las masas corales mencionadas alcanzan notoriedad en films de aventuras y épicos: Tierra de faraones, En busca del paraíso, La gran prueba, Viento salvaje...Muestra su tendencia lírica y su gusto; una canción (las letras eran de Ned Washington) sirve de inspiración para toda la partitura.
Para El último tren de Gun-hil  el maestro se autoplagia y en Duelo de titanes alcanza  el  zenit  de las composiciones para el western.
El tercer Oscar se lo concederán por El viejo y el mar; música descriptiva con una orquestación poderosa para acompañar el relato en imágenes de Hemingway.
Nos queda recordarlo como autor de músicas tarareadas y silbadas por varias generaciones. Films de contenido épico, de gran espectáculo  Los cañones de Navarone, El Alamo (Degüello inspiraría a Morricone) 55 días en pekin, La caida del Imperio Romano.

Mencionar sus partituras para los films de Hitchcock: La sombra de una duda, Extraños en un tren, Crimen perfecto, la preciosidad melódica de Yo confieso.
Y como colofón a su virtuosismo creador, el dramatismo épico de la música compuesta para DUELO AL SOL.




Dimitri Tiomkin, sus melodías evocadoras, fundiéndose con imágenes inolvidables, como en un sueño, en la memoria colectiva de varias generaciones de espectadores de todos los cines del mundo. Su espontaneidad para componer, su persuasión, encanto y talento... NO SE NOS OLVIDE.

Referencias Bibliográficas; Ultramar ediciones MÚSICA Y CINE . Manuel Valls Gorina y Joan Padrol.
RCA Record Rivision Ref RL 42317. The classic films scores of Dimitri Tiomkin.
La musique a l´écran   Les editions du Cert 1969
La musique de film. Histoire de la musique. Gallimard. Idem. Francis van de Velde.



2 comentarios:

Trecce dijo...

Esto ya es poner palabras mayores a la música cinematográfica. Grande entre los grandes.

MANUEL IGLESIAS dijo...

Trecce: Y como lo han seguido. Morricone, sin ir más lejos.

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