15 mar. 2011

SOLAR.- IAN McEWAN.- Antihéroe y sátira

Esta semana he tenido la fortuna de dar con una NOVELA (SOLAR del británico IAN McEWAN Aldershot,  1948, en la foto) que se adecuaba a mi estado de ánimo.

Me he puesto la ferrea disciplina de leer tres libros semanales. Los libros que acompañan esta semana a SOLAR son; Los Cuentos Completos, del chileno Francisco Coloane (mi atracción por la Patagónia y la Tierra de Fuego resultó irresistible). El otro libro que turno en mis lecturas es  Los últimos y otros relatos (1893-1902)  muchos inéditos en español, de Rainer Maria Rilke.

Anodino, calvo, bajo, gordo, inteligente, bebedor, que inexplicablemente atrae a determinadas mujeres hermosas. Ese es Michael Beard, Premio Nobel y prota de la novela. Lo pillamos en plena descomposición de su quinto matrimonio con la sensual y adúltera Patrice. Su propia existencia es un caos. Cicuentón, no es otra cosa que un burócrata de la ciencia incapaz de sentir la pasión de los becarios o la ilusión que la investigación requiere.

En oposición Tom Aldous (joven becario) plantea proyectos ambiciosos ante el problema del temido calentamiento global que van más allá de la turbina que quieren los políticos.

Dice Mcewan que se le ocurrió esta novela en un viaje al Circulo Polar con científicos y artistas, para constatar esos efectos perniciosos del cambio climático.
"Me encantó ese viaje”, comenta. “Mientras los escultores y los pintores se dedicaban a lo suyo, yo hacía caminatas con quien quisiera venir conmigo”. Mientras recorría los fiordos helados con Antony Gormley, hablaba sobre el paisaje y la imaginación. En la cena había “conversaciones idealistas sobre lo diferentes que teníamos que ser en nuestras relaciones con el Gobierno”. Pero justo al otro lado de la puerta del alojamiento había un cuarto para las botas. “Era un caos. No había mala intención, pero la gente era descuidada y cogía sin darse cuenta las cosas de los demás. La ropa y el equipo que estaban ahí para salvarnos la vida, que deberíamos haber podido cuidar muy fácilmente, desaparecían, y pensaba, a pesar de todas las bonitas palabras y las buenas intenciones, a lo mejor la naturaleza humana era cómicamente incompetente para ocuparse de ese problema “. Copenhague confirmó sus temores. “A los líderes mundiales les resultaba inaudito que la ciencia los convocara. Pero acabó en desbandada y conflicto con elementos de farsa de Whitehall. Por eso pensé que si alguna vez me ponía con este proyecto, querría escribir sobre un tipo con muchos defectos. Alguien imposible o imposiblemente egoísta”.
Sea como fuere estamos ante una novela  satírica, aderezada por el esperpento, el suspense y un cierto sentido crítico a los miembros de la Comunidad Científica (Universidades) que prefieren la comodidad económica al sacrificio de la investigación, de la ambiguedad de esos mismos científicos que no se ponen de acuerdo sobre la gravedad del  calentamiento del planeta.
Edición de ANAGRAMA. Panorama de Narrativas.Tradución de Jaime Zulaika.

Enlace a la página oficial
www.ianmcewan.com/bib/books/solar.html

No hay comentarios:

Busca nuestras entradas