16 abr. 2012

GUY DE MAUPASSANT, GUIONISTA EXCELSO.

                                                           Une partie de campagne - Maupassant - Livre audio gratuit - Au Fil des Lectures



La semana pasada me propuse revisitar a un "viejo amigo" al que he tenido muchos años abandonado.
 Henry René Albert Guy de Maupassant. 
Encontré por casa una publicación de sus relatos en una de aquellas ediciones que los profesores de lengua y literatura hacían buscar a sus alumnos con el fin de hacer propuestas de trabajo y conseguir que estos (alguna vez lo lograban) sintieran el  placer de la lectura.

No es cuestión de escribir a estas alturas sobre la inmensidad de la figura de Guy de Maupassant. 
La primavera, el amor, la ciudad, el campo. Me paro y releo una vez más Una partida de campo. Me surge ilusionado el deseo de compartir el placer de esta nueva lectura, y con él echar mano de otra contundente afirmación: ¡Qué gran guionista de cine resultó ser! 
GUY DE MAUPASSANT EN EL CINE


Maupassant y el alma de las palabras. Sus dos tipos de relaciones amorosas: El matrimonio amargo y ridículo refrigerante del amor, apostillado por lo que decía su amigo y escritor Fouquier " soportable gracias al adulterio ". Existe una institución social que pone trabas a la felicidad : El matrimonio.
El pasional, intenso, sensual, amor libre.
Sentimientos humanos y naturaleza. Naturaleza y pasión.


Solución: plena libertad de la relación amorosa.


Leamos al "guionista original"
                                                             
"Justamente por encima de sus cabezas, posado en uno de los árboles que los resguardaban, el pájaro seguía desgañitándose: Lanzaba trinos y gorgoritos, después desgranaba grandes vibrantes que llenaban el aire y parecían perderse en el horizonte, desplegándose a lo largo del río y volando sobre las llanuras, a  través de los silencios de fuego que pesaba sobre la campiña.
No hablaban por miedo a que escapase. Estaban sentados uno junto al otro y, lentamente, el brazo de Henri rodeó la cintura de Henriette y la estrechó con dulce presión. Ella, sin cólera, cogió aquella mano audaz y la alejaba sin cesar a medida que él la acercaba, sin experimentar, por otra parte, el menor embarazo con aquella caricia, como si hubiera sido una cosa natural que rechazaba con igual naturalidad.
Escuchaba el pájaro, perdida en un éxtasis. Sentía deseos infinitos de felicidad, bruscas ternuras que la traspasaban, revelaciones de poesías sobrehumanas, y tal aplanamiento de los nervios y del corazón que lloraba sin saber por qué. El joven la estrechaba contra sí ahora; no lo rechazaba ya, sin pensar en ello. El ruiseñor calló de pronto. Una voz lejana gritó:
-- ¡Henriette!
--No conteste--dijo él muy bajo--, haría volar al pájaro.
Tampoco ella pensaba en responder.
Se quedaron así algún tiempo. La señora Dufour se había sentado en alguna parte, pues se oían de vez en cuando, los grititos de la gruesa señora que bromeaba sin duda con el otro remero.
La jovencita seguía llorando, embargadas por sensaciones muy dulces, la piel cálida y pinchada en todas partes por desconocidos cosquilleos. La cabeza de Henri estaba sobre su hombro; y de repente, la besó en los labios. Ella se rebeló con furia y, para evitarlo, se dejó caer de espaldas. Pero él se arrojó sobre ella, cubriéndola con todo su cuerpo. Persiguió un buen rato aquella boca que le huía, y después, al alcanzarla, pegó a ella la suya. Entonces enloquecida por un deseo formidable, ella le devolvió el beso, estrechándolo sobre su pecho, y toda su resistencia cedió como aplastada por una carga demasiado pesada.
Todo estaba en calma en las cercanías . El pájaro volvió a cantar. Lanzó primero tres notas penetrantes que parecían una llamada de amor, después tras un silencio de un instante, inició con voz debilitada una lentísimas modulaciones.
Se deslizó una brisa suave, levantando un murmullo de hojas, y entre la profundidad de las ramas pasaban dos suspiros ardientes que se mezclaban con el canto del ruiseñor y con el leve hálito del bosque."  Una partida de campo (parcial)  Guy de Maupassant 1850-1893


Y...  JEAN RENOIR LO HIZO CINE:


Partes y tiempos del guión cinematográfico.
Tiempos fuertes o "peaks" (puntos): Son los momentos en los que la emoción de cualquier naturaleza, es conducida hacia un alto nivel, más alto que inmediatamente antes o inmediatamente después..
Es un clímax (punto culminante) localizado, se prepara durante mayor o menor tiempo, pues su efecto no sólo está en función de su singularidad o de su fuerza.
Demasiados "tiempos fuertes" equivale a "más tiempos fuertes. Es un modelo moderno en algunos films actuales. con estructuras elementales de acumulación de "peaks", Michel Chion


Une partie de campagne (1936).2 from rod.delarue on Vimeo.

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